Skip to content

Llano Grande: Una comunidad fortalecida en la administración del agua

La comunidad de Llano Grande es como un oasis en el desierto. Ubicada en el corredor seco de Guatemala, un área en la que la temperatura promedio alcanza los 25°C con mínimo porcentaje de lluvias, las cuales caen solamente unos días de mayo, cualquiera diría que es imposible conseguir agua. Pero la capacidad, el ingenio y el esfuerzo humano demuestran todo lo contrario.

"Era tan difícil encontrar agua por acá, por eso teníamos que ir hasta Las Vegas, yendo unos 40 minutos a pie", comenta Marta, una de las comunitarias. Las Vegas es un río que pasa a unos ocho kilómetros de la comunidad. A pesar de que Llano Grande está situada a unos 20 minutos del casco urbano, en el municipio de San Andrés Sajcabajá, en el departamento de Quiché, es notable su naturaleza árida, en la que difícilmente se logra ver vegetación y mucho menos agua.

Sin embargo, en uno de los cerros principales de la comunidad, entre el piedrín y la arena, está situado un tanque monumental que abastece a 120 familias. Es la fuente de vida para la comunidad y lo más importante de todo es que fue construido por la población misma. "Y créame que esta agua es como un milagro; un cambio de vida para bien para toda la comunidad", comenta Gloria, otra comunitaria, beneficiada por el sistema.

Anteriormente a la construcción del sistema, los comunitarios de Llano Grande no poseían un sistema de agua propio ya que la comunidad decidió separarse de otra y constituir una nueva desde cero. Aproximadamente 85 viviendas (aproximado de 467 personas) no tenían agua disponible, por lo que debían recorrer grandes distancias para recolectarla del río sin ninguna medida de protección sanitaria. "Generalmente eran las niñas o mujeres las encargadas de ir a recolectar el agua", menciona Gloria.

Con el interés de cambiar esta situación la comunidad ahorró y compró un nacimiento de agua en una comunidad a 21 kilómetros de distancia para la construcción de un nuevo sistema, por lo que buscaron ayuda de parte de la municipalidad y de organizaciones locales. En 2019 los miembros del COCODE decidieron participar en un taller de reflexión de Water For People, en el que aprendieron la importancia de la gobernanza del agua para la sostenibilidad de los sistemas. Es así que en 2020 los líderes comunitarios conforman un "comité de agua" para asegurar una buena administración de los fondos y finalmente la construcción del sistema de agua en agosto de 2020.

Es así como con Water For People, la municipalidad y la comunidad trabajan de forma conjunta para la ejecución del sistema.  La comunidad aportó mano de obra local, alimentación y hospedaje a albañiles; así como materiales locales como piedra bola, arena, madera, piedrín y la compra de contadores con caja de protección. La municipalidad proporcionó el material no local para la construcción el tanque de distribución y la red de distribución. Por otro lado, Water For People aportó el material no local para la construcción de las captaciones y todos los elementos de la línea de conducción, los imprevistos, transporte, la asistencia técnica y el pago total de mano de obra calificada.

Los comités de agua son organizaciones comunitarias promovidas, fortalecidas y capacitadas por Water For People para la auto-gestión de los sistemas de agua y los fondos comunitarios relacionados al agua. Estos comités de agua son conformados por comunitarios y comunitarias, y son electos por la comunidad por medio del voto público. Su función es velar por la administración, operación y mantenimiento del sistema de agua, para que la población de la comunidad pueda cuidar el recurso en la actualidad y para las futuras generaciones.

Para lograrlo, se han establecido varias medidas importantes, como la definición de una tarifa comunitaria justa e igualitaria para todos y todas las pobladoras. Los fondos recaudados son utilizados para administar, operar y mantener el sistema de agua. El pago de esta tarifa es acorde a la cantidad de agua utilizada por la familia, lo cual se mide por medio de un contador o micromedidor instalado en la vivienda. Además, el comité de agua acuerda el pago de un fontanero o fontanera local para el mantenimiento del sistema, lo que incluye reparaciones y mantener un dosificador para la correcta cloración del agua. Esto genera la oportunidad de empleo de fontaneros de la misma comunidad. "Participar en el comité de agua me ha enseñado que nadie más que nosotros somos dueños de nuestra agua y del futuro de nuestros hijos", menciona Osman, actual tesorero del comité.

Actualmente el sistema de agua abastece actualmente 120 familias, todos los días. Este sistema tiene la capacidad de abastecer hasta unas 150 familias, por lo que queda mucho para las próximas generaciones. "Sabemos que podemos cuidar el agua porque ahora tenemos el conocimiento para hacerlo bien", cuenta Marta.

Gracias a la buena gobernanza por medio del comité, la comunidad mantiene clorado el sistema para asegurar la calidad del agua y mantiene un ahorro constante de fondos para reinvertir en el proyecto en caso de problemas y daños a la tubería.

Leave a Comment